Dennis Ritchie: El Arquitecto Invisible del Software Moderno
Cuando Steve Jobs murió en octubre de 2011, el mundo se detuvo a llorar. Una semana después, falleció Dennis Ritchie (1941-2011) y apenas hubo titulares. Sin embargo, el iPhone que todos lloraban, su sistema operativo, sus apps, y prácticamente todo el software que Jobs tocó, funcionaban gracias al trabajo de Ritchie.
El Lenguaje C
A finales de los años 60, Ritchie trabajaba en los Laboratorios Bell junto a Ken Thompson. Necesitaban un lenguaje para escribir sistemas operativos: algo más potente que el ensamblador pero más cercano al hardware que los lenguajes de alto nivel existentes.
En 1972, Ritchie creó C. Era elegante, minimalista y brutal: te daba control total sobre la memoria y el hardware, pero si cometías un error, el programa simplemente explotaba.
#include <stdio.h>
int main() {
printf("Hello, World\n");
return 0;
}
Este programa, el clásico “Hello World”, apareció por primera vez en el libro “The C Programming Language” (1978), co-escrito por Ritchie y Brian Kernighan. Es probablemente el libro de programación más influyente jamás escrito.
Unix: El Sistema Operativo Universal
C no fue creado en el vacío. Ritchie y Thompson lo desarrollaron para reescribir Unix, un sistema operativo que habían creado años antes en ensamblador.
Unix introdujo conceptos que hoy damos por sentados:
- Todo es un archivo (incluso los dispositivos)
- Pequeños programas que hacen una cosa bien
- Pipes para conectar programas (
ls | grep "txt") - Un sistema de permisos basado en usuarios
Linux, macOS, Android, iOS, PlayStation, routers, servidores web: todos son descendientes directos o espirituales de Unix.
El Legado Invisible
Ritchie nunca buscó fama. No daba keynotes ni lanzaba productos. Simplemente construyó los cimientos sobre los que otros edificaron imperios.
Cuando murió, Rob Pike, su colega de Bell Labs, escribió:
“Dennis fue modesto. Prefería quedarse en la sombra mientras su trabajo hablaba por él. Su trabajo fue el fundamento sobre el que se construyó todo lo demás.”
Hoy, C sigue siendo el lenguaje del kernel de Linux, de los sistemas embebidos, de las bases de datos, y de todo lo que requiere rendimiento crítico. Y cada vez que abres una terminal, estás usando la filosofía que Ritchie y Thompson diseñaron hace más de 50 años.